22 noviembre 2006

 

Dolor

Guernica, Pablo Picasso, (óleo 3,54x7,82 metros, pintado en Paris desde el 1º de mayo al 4 de junio de 1937, Museo Reina Sofía, Madrid). Es un cuadro que no sólo forma parte de la historia del arte, es también a veces historia y en este caso, se cuenta desde el pincel una de la heridas más profundas de la España en lucha, porque más difícil que explicar un Picasso, es explicar una guerra.
Nunca es fácil, describir en breves párrafos la interpretación de un cuadro tan emblemático como el Guernica, más aún, cuando su propio autor, nunca entregó una versión sobre él.
Entonces, lo que aquí se escribe, es producto de la lectura e investigación de los sucesos acaecidos en la época.
Pero antes de empezar, una breve y muy básica introducción al tema.
En Febrero de 1936 las elecciones son ganadas por el Frente Popular, el que con el paso de los meses se muestra incapaz de mantener el orden y la situación del país se encuentra fuera de orden. Durante esta etapa, es asesinado un prominente político de derecha. Franco se alza rápidamente como líder de la derecha, aunando fuerza bajo el nombre de Nacionalistas en abierta oposición a los Republicanos, comienza entonces la guerra civil, que enfrenta al gobierno español contra la insurrección del ejército de Franco.
En el desarrollo de esta afrenta, la República es apoyada por Stalin, mientras que Italia y Alemania apoyan a Franco con apoyo material y humano. Asimismo, Alemania, por su propia cuenta y sin mediar aviso alguno a quien apoya, decide bombardear Guernica el 27 de abril de 1937.
Es así como la fuerza aérea germana,, la Luftwaffe, ejecuta el primer ataque masivo contra una población civil, bombardeando un desprotegido poblado carente de importancia militar y estratégica, matando en esta acción cerca de 1.600 personas, únicamente con el propósito de probar sus nuevas armas y aviones ante la cercanía del inicio de la segunda Guerra Mundial.

Ante estos hechos, Picasso comienza a trabajar en la que sería la obra de arte de mayor significación política de todo el pasado siglo, en donde se mezcla el placer sublime de lo estético con el desgarrador dolor de la historia que muestra.

Cuando Picasso comienza a pintar, de su cabeza y de su mano van surgiendo cientos de ideas, de sentimientos, su propia historia, sus tradiciones, sus mitos y sus temas preferidos, dando nacimiento a un cuadro que es hijo del drama, de la pasión de su alma de español y de artista, explotando en un grito de dolor y horror, de furia y de guerra.
Lo más chocante del cuadro es que Guernica no muestra la guerra, sólo el nombre puede asociarse a un hecho de la guerra de España, no representa ni muestra un bombardeo, ni hay armas convencionales, no hay vencidos ni vencedores.
En la obra encontramos a un toro cuyo rostro, se presume, representaría las facciones de Picasso, un caballo herido por una lanza, la cabeza y los brazos de un hombre con una espada rota, una madre con su hijo muerto, una mujer corriendo, otra mujer en llamas y una cuarta que alumbra la escena desde una ventana.
Al observar la obra de derecha a izquierda, podemos ver una mujer desesperada, gritando de dolor dentro de una casa que se derrumba y arde. Inmediatamente a su izquierda hay dos mujeres más, la de la parte superior se asoma por una ventana y lleva en su mano una lámpara, que simboliza la luz de la verdad y que ilumina la destrucción producida por la barbarie. La mujer que encontramos en la parte inferior, sale de la casa arrastrándose en su agonía. En el centro de la obra está el caballo, retorciéndose sobre sí mismo. Su boca está abierta como una muestra de su excitación ante los sucesos, su lengua se muestra atravesada por un espolón, como signo del más intenso de los dolores. Justo sobre su figura, está el sol que se muestra empequeñecido, en forma de óvalo y con una ampolleta en su centro, como indicando que el humo del bombardeo ha opacado la luz natural y que la única posibilidad de obtenerla ha de ser artificial.
A su lado, a la izquierda, hay un pájaro que agita sus alas y grita desesperado al infinito, como si ello fuese la manera de que el cielo le entregue una respuesta de lo que esta sucediendo.
Un guerrero que yace muerto con su espada rota en la mano, esta bajo las patas del caballo, simbolizando a quienes han perecido durante la afrenta.
Siguiendo hacia la izquierda, un toro sorprendido y desconcertado observa los acontecimientos. A su lado, esta la dolorosa escena de la madre que mira al cielo con escandalizado espanto, mostrando su desesperación y tristeza por el dolor de llevar entre sus brazos el cuerpo de su hijo ya muerto.
En la construcción de este cuadro, el pintor renuncia al uso de colores y utiliza únicamente, el blanco, el negro y una escala de grises, como una forma de destacar el drama y el dolor que retrata, transformándolo en un cuadro donde los sentimientos hablan por medio de los gritos de los personajes, de los gestos de las cuatro mujeres en actitudes desesperadas, mostrando una población civil indefensa, pero también al soldado que ha caído durante la defensa de su pueblo, junto a ellos los animales que ajenos a la locura humana, se unen en un escenario en donde todos mueren en medio de un drama humano y por las bombas caídas.
Guernica es una oda a la sinrazón de una guerra.

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